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La comunicación interna es una herramienta esencial de las organizaciones y del departamento de RR.HH. para poder fomentar el diálogo entre los empleados y la dirección. El objetivo que tiene es muy sencillo: mejorar los resultados empresariales a través del aumento del compromiso de los empleados.

En la pandemia hemos sido testigos de que la transparencia en la información es imprescindible para gestionar con éxito equipos y situaciones complejas. Por ello, las organizaciones deben tomarse muy en serio el papel que juega la comunicación interna en su estrategia corporativa, de cara a evitar el malestar de la plantilla e incluso la posible fuga de talentos.

Gracias a las acciones que se desarrollan en comunicación interna, las organizaciones consiguen mejorar la integración del equipo humano en la empresa y, por tanto, aumentar el sentimiento de pertenencia al grupo. No solo se trata de informar sobre temas de interés, sino de conseguir que esa comunicación sea bidireccional: que los empleados también cuenten con herramientas para poder comunicar inquietudes hacia la dirección.

Entre los beneficios que brinda establecer una estrategia de comunicación interna, destacan los siguientes:

  • Mejora de la productividad.
  • Agilidad a la hora de resolver problemas.
  • Conseguir proporcionar seguridad y tranquilidad a los empleados.
  • Aumentar el engagement.

Pero, ¿Cómo es posible implementar una buena estrategia que sea efectiva? Hay claves que nos pueden ayudar a implementar una estrategia exitosa hacia los empleados, además de poder externalizar esa estrategia con empresas expertas en la materia, como Indie PR.

Una de esas claves es saber escuchar a los empleados. Esto implica tener en cuenta la información que nos están proporcionando sobre aspectos que podrían mejorarse, clima laboral, motivación interna de los equipos, etc. Sin embargo, es esencial que, una vez analizada la información, pongamos en marcha un plan de acción para poder dar respuesta a esas inquietudes o problemas.

Además, será esencial contar con una planificación de cara a crear estrategias concretas y poder tenerlas coordinadas en tiempo. Cada área de la empresa puede tener unas necesidades diferentes y por lo tanto necesitar una estrategia distinta.

Esta estrategia, además, debe formar parte de la estrategia corporativa global de la empresa. Es decir, los puntos clave deben estar reflejados con acciones reales e incluso presupuestadas.

Por otro lado, esta comunicación debe ser bidireccional, como hemos mencionado anteriormente. Lejos queda la comunicación descendente donde los responsables mandaban y los trabajadores acataban. Contar con ejecutivos que tengan habilidades de liderazgo positivo es esencial, así como potenciar acciones que motiven a los empleados, lo que nos ayudará a formar equipos productivos y competitivos.

Como hemos comentado anteriormente, la transparencia es clave en los tiempos que corren. Los empleados necesitan poder confiar en sus responsables y en la dirección de la empresa, por ello, es imprescindible que la información sea trasparente. De esta forma, se agilizan los procesos y se aumenta la confianza de los equipos.

También podrá ayudarnos la flexibilidad, ya que esto permite una colaboración real por parte de los empleados, así como una mejor optimización de los procesos y refuerzo de la confianza de los empleados.

La tecnología también puede ser un gran aliado en nuestra estrategia. A través de la creación de contenidos audiovisuales y multimedia que sean atractivos para los empleados, podrán nutrirse los canales internos y permitir que sean más accesibles y los empleados desarrollen ganas reales de consultar la información.

En cuanto a herramientas que podemos utilizar para nuestra estrategia, estas son muy numerosas, si bien destacan las siguientes:

  • Manual corporativo: es importante elaborar una guía para los nuevos empleados, donde puedan encontrar información útil que les ayude a desarrollar su actividad profesional y conocer mejor la empresa a la que acaban de incorporarse.
  • Nuevos canales de comunicación: la comunicación vive en una constante fase de cambio, por ello, es importante revisar periódicamente los canales de comunicación. En la actualidad, sabemos que el vídeo corto de 1 minuto es el rey de los contenidos. Esta información analizada será esencial para adaptar nuestros contenidos y canales a las tendencias actuales, de tal forma que elaboremos contenidos que los empleados quieran consumir por iniciativa propia.
  • Buzón de sugerencias: no solo entendido como un buzón físico donde poder dejar sugerencias, sino habilitar un canal de comunicación (anónimo o no) donde los empleados puedan comunicar sus preocupaciones, así como sugerencias para mejorar ciertos aspectos de la empresa.
  • Reuniones periódicas con empleados: es importante que los responsables de equipos dediquen reuniones específicas a hablar con los equipos para conocer en qué estado se encuentran. Estas reuniones no deben ser orientadas a resultados laborales, sino a conocer en detalle cómo se sienten los empleados. Además, deberían organizarse al menos una vez al mes de la mano de expertos que puedan brindar ayuda a los empleados para desarrollar todo su potencial, tanto en un sentido laboral como personal.
  • Eventos de Team Building: cada cierto tiempo, al menos una vez al año, es recomendable organizar una jornada o evento en el que los empleados puedan relacionarse a un nivel distinto al que se relacionan cada día. Esta jornada deberá contener actividades que ayuden a la cohesión del grupo gracias a la participación de todos los empleados.

Llevar a cabo una estrategia de comunicación interna solo traerá beneficios a la organización, aumentando el compromiso de los empleados y proporcionando a la dirección una herramienta para alcanzar sus objetivos para comunicar hacia sus empleados.

Si quieres desarrollar una estrategia de comunicación interna y no sabes por dónde empezar, en Indie PR podemos ayudarte.

Ejecutiva de Cuentas Senior