Subir

Estamos viviendo una crisis sanitaria a nivel global. España, siendo el segundo país en número de contagios por coronavirus en la UE, ha decretado el estado de alarma para tomar medidas especiales en todo el territorio nacional. Cómo eso afecta a las empresas ya nos lo ha dicho el Gobierno. Pero, como en cualquier discurso público, es fundamental contar con un buen portavoz y más si hablamos de una situación excepcional.

Tanto organismos públicos como empresas privadas están necesitando que alguien dé la cara para que la población general tenga la información pertinente. En este artículo vamos a explicar qué cualidades tiene que tener un portavoz para salir exitoso en cualquier aparición pública.

  1. Mantener la calma. Siempre, no importa cuál sea la situación (incluso en el apocalipsis zombie) hay que mantener la calma. La población y la opinión pública tiende a la desesperación y al alarmismo, así que siempre ayudará que alguien ejerza el autocontrol y sirva de ejemplo.
  2. Uso preferente de frases positivas: no hay ninguna ocasión, por muy negativa que sea, que no se pueda contrarrestar con una opinión positiva. Como en el punto anterior, la sensación de positivismo se transmite en las palabras que utilizamos, por lo que el “no” en esta ocasión está prohibido.
  3. Transmitir naturalidad. Cuanto menos se lea, mejor. No cometas el error de salir a hablar en público y no levantar la mirada del papel. Cualquier discurso que nos llegue al corazón tiene que ir acompañado de la mirada. Y ya que hablamos de miradas, intenta distribuir la atención, de forma ordenada, entre los presentes en la sala. Mirar a los ojos cuando se habla en público es la mejor forma de transmitir confianza.
  4. Controlar tu lenguaje corporal. Seguro que más de una vez te has fijado en las manos de un presentador de informativos. O tal vez no. Esa es la clave. No gesticules tanto como para que tu discurso pase desapercibido, ni tan poco como para parecer un muñeco. Mover las manos en consonancia con lo que se dice (si hablamos de tres cosas, marcar tres veces, por ejemplo) y evitar tics nerviosos, como jugar con el boli o con el anillo, cruzar los brazos o balancearse, dará fuerza a nuestro discurso.
  5. Sinceridad ante todo. No importa lo que tengas que decir o qué postura debas defender. Lo importante es que creas en ello. Eso reforzará tu mensaje, y aparentarás ser siempre sincero. La transparencia es fundamental a la hora de proporcionar veracidad y credibilidad a un portavoz y su discurso.
  6. Buena presencia física. Puede que no sea políticamente correcto, pero es una recomendación básica si vas a hablar de cara al público. Cuida tu aspecto físico. Puede que tu presencia esté enfocada a simpatizar con un público específico (como cuando Felipe González usaba americanas de pana), pero un aspecto descuidado siempre provocará rechazo y, lo que es peor, un recuerdo en la memoria de los espectadores. Que cale tu mensaje, no tu imagen.
  7. Cuenta una historia. De la niña de Rajoy a Valeria de Pedro Sánchez, son ejemplos de intentos de storytelling. ¿Que qué es eso? Simplemente contar una historia que sirva de contexto para explicar tu mensaje. Está más que probado que escuchar historias nos vuelve más receptivos, nos hace estar más atentos e incluso empatizar con el/la protagonista. Por eso un discurso que se precie cuenta una historia.

Sigue estas recomendaciones y bordarás tu próximo discurso. Además, te dejamos un poco de material audiovisual para que veas cómo lo hacen los mejores:

Ejecutivo de cuentas Sr.