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Aunque a muchos les suene raro, la relación con un cliente en RRPP no difiere mucho de la relación que podamos tener con nuestra pareja. Esta debe ser cuidada con la misma intensidad de principio a fin, desde la fase inicial de cortejo hasta el último día, sin importar lo que esta se alargue en el tiempo.

La relación pasará, como en las mejores parejas, por algunos altibajos que deberemos superar aportando lo mejor de nosotros. Solo así podremos aprovechar una crisis para salir fortalecidos y sentar las bases para que no vuelva a suceder.

Algunos aspectos clave para mantener el amor de nuestro cliente a largo plazo deberían ser:

  • Pasión

Debes sentir devoción por tu cliente sea cual sea tu afinidad con el proyecto, persona con la que trates o grado de motivación. Un consultor apasionado por el cliente lo demostrará en cada acción que realice. Y, tengámoslo claro, la comunicación sin pasión se queda en mera información.

  • Innovación

La comunicación avanza tan rápido como lo hace el propio mundo. En ocasiones, incluso se posiciona por delante. Esto implica la necesidad de innovar en cada una de nuestras acciones. Lo que ayer funcionaba en comunicación puede que mañana no lo haga. No tengas miedo a innovar y aprende de lo mejor que hagan los demás. Seguro que tu cliente lo agradece.

  • Sorpresa

¡Sorpréndele! Le encantará que lo hagas. Apártate de lo corriente, deja volar tu imaginación y piensa qué idea fuera de lo común podría interesarle. En ocasiones, las cosas que menos creemos que podrían funcionar lo hacen. Prueba, seguro que tú también acabas sorprendido.

  • Creatividad

Si tu cliente quisiera una máquina, la compraría. Lo que realmente necesita es una mente que le ayude y proponga ideas creativas en todo momento. ¡Se creativo! La comunicación debe serlo para captar la atención del público al que va dirigida. De lo contrario, tu acción corre el riesgo de perderse en la multitud de información presente.

  • Rechazo

Debemos estar preparados al rechazo permanente por parte de nuestro cliente. ¡Que no cunda el pánico! Nuestro trabajo es proponer, proponer y proponer. Somos mentes creativas y nuestra responsabilidad es ofrecerle ideas todos los días. Nuestro cliente no aceptará todas y rechazará una gran parte, pero tendrá la satisfacción de saber que en todo momento pensamos en él. ¡Ese es el objetivo!

 

Un cliente espera cariño, contacto y cercanía por parte de su agencia de relaciones públicas. Nuestra obligación será cumplir sus expectativas; nuestro objetivo será superarlas. De nuestra capacidad para conseguirlo dependerá que el amor perdure en la relación.

Supervisor de cuentas