Una nueva manera de entender las relaciones públicas: el marketing de experiencias

Cuando nos hablan de marketing probablemente nos venga a la cabeza una disciplina que tiene como objetivo captar y fidelizar a los clientes a través del análisis de los mercados. Efectivamente esta es la definición del marketing tradicional, sin embargo la metodología ha cambiado mucho en los últimos años.

Si bien era habitual que las campañas girasen en torno al producto, a su calidad, sus características y sus beneficios, es evidente que los métodos han evolucionado. La exigencia y la sobreinformación a la que se ven sometidos los usuarios han obligado a los creativos de las agencias a ser cada vez más disruptivos en sus estrategias de marketing.

Hace ya una década que las empresas se dieron cuenta que no era suficiente esperar a que el consumidor se acercara, sino que era necesario ir “a buscarles a la calle” directamente. De esta manera nació el “Street marketing”, un concepto que consiste en llevar las campañas al medio urbano y ofrecer un cara a cara entre productos y marcas o, dicho en otras palabras, una manera de acercar el marketing hacia las relaciones públicas.

kitstreet

En este contexto, nace una nueva concepción a la hora de entender la comunicación entre marca y usuarios que se basa en generar un vínculo directo con el consumidor: el marketing de experiencias. Esta nueva disciplina se sitúa a medio camino entre las relaciones públicas y el marketing tradicional, ya que parte de la idea de que no basta con dar a conocer un producto o servicio, sino que hay que llegar a experimentar sensaciones a través de ellos, dado que las emociones son el motor de nuestra toma de decisiones.

Por qué hay que apostar por el marketing de experiencias

Según Max Lenderman, fundador del Internacional Experiential Marketing Association (IXMA), estos son los cinco puntos en los que se basa el marketing de experiencias:

  1. Un beneficio significativo para el consumidor, ya que saca algo positivo de su experiencia.
  2. Es un diálogo personal entre el profesional del marketing y el consumidor.
  3. Se basa en implicar a la gente de forma memorable.
  4. Dará más poder al consumidor individual y desatará la evangelización a pie de calle.
  5. Será la clave del éxito o del fracaso de las marcas del futuro.

Teniendo en cuenta estas claves, cabe pensar que la tendencia es acercarse cada vez más al consumidor, arriesgar hasta el punto de conectar más emocionalmente con él  y, en definitiva, fortalecer los lazos que sostienen las relaciones públicas.

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