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De toros, Nestlé y la muerte del periodismo va la cosa

De toros, Nestlé y la muerte del periodismo va la cosa

La reciente muerte del torero Víctor Barrios ha causado una gran consternación y revuelo por partes iguales; la polémica reacción de la comunidad antitaurina hacia la muerte del torero ha tenido tal alcance que ha llegado a “manchar” el nombre de una de las firmas multinacionales más consolidadas del mercado, y es que algo así, sin aparente relación alguna, ha acabado repercutiendo en Nestlé. El mundo de la comunicación hoy en día es lo que tiene, incluso puede que ahí resida la “magia” de este gremio: hasta lo más alejado de tu negocio aparentemente puede acabar beneficiándote, o en el caso de Nestlé, perjudicándote. Esto se debe en gran parte a los influencers, aquella figura relativamente nueva que viene revolucionando el ámbito de la comunicación desde hace ya tiempo.

Todo comenzaba hace apenas unas semanas cuando JPelirrojo, uno de estos influencers, un joven con más de 1 millón de seguidores en YouTube, 98,8 K en Facebook, y 397,7K en Twitter, era contratado por Nestlé para ser la imagen de campaña de uno de sus productos estrella, el Maxibon.

Todo iba como la seda hasta que, tras el fallecimiento del torero el pasado 9 de julio en la plaza de toros de Teruel, el influencer publicaba una serie de tweets poco “afortunados” y que sirvieron como plataforma y altavoz para uno de los temas más controvertidos a los que nuestra sociedad se enfrenta: los toros- y los propios límites de cada uno, al parecer.

Declaraciones como “Estaría siendo hipócrita al afirmar que no me alegro cada vez que un torero muere, sea en la plaza o sea en un accidente de coche. Y siento si eso me convierte en mala persona para ti, pero me siento tan feliz cuando un toro coge y mata a un torero como cuando marca tu equipo un gol”;, o “si un pirómano muere ardiendo en uno de los incendios que ha creado, es una placentera justicia poética. Pues eso, que le den a los toreros.”, provocaron la retirada del patrocinio por parte de Nestlé al influencer tras ver su imagen de marca involucrada en tal trifulca, a la que además se unieron detractores de la propia marca ajenos al tema de discusión a través del hashtag #BoicotNestle. Para atajar el tema de la manera más rápida posible, la multinacional lanzó un tweet dejando de forma clara y tajante su posición ante dichas inclinaciones: “Nestlé ha decidido que JPelirrojo deje de ser imagen de la campaña de Maxibon por manifestar su alegría por la muerte de un ser humano”

Nestlé optó por cortar por lo sano, de raíz y con bastante rapidez pero aún nadie sabe la verdadera repercusión que este “incidente” tendrá en su imagen. Este caso plantea un punto de inflexión entre el verdadero efecto de la relación con los influencers, abriendo la veda sobre cuál es la deriva que el mundo de la comunicación está cogiendo y la redistribución de papeles actuales.

Cuando el influencer sustituye al periodista 

¿Qué ha pasado para que una novedosa figura, como es la de los influenciadores, sustituya en gran medida a los comunicadores tradicionales de toda la vida? El principal desfase entre el periodista tradicional y el nuevo influencer podría residir en la libertad, en la gestión sobre su propio trabajo, y en la total especialización y personalidad de sus audiencias. Ya no se busca tanto la información objetiva, como tal, sino la originalidad de una personalidad que transmite, que es una marca en sí, y con ello, la cantidad de personas que le conocen y siguen.

Aunque todavía reducida, la experiencia con influencers, al menos en líneas generales, parece haber sido un acierto hasta el momento, pero las marcas también deben saber que asumen ciertos riesgos, los cuales están implícitos en el éxito de estos mismos; los influencers no responden ante nadie mientras su audiencia esté conforme y contenta.

Lo que ha pasado en el caso de Nestlé es que, precisamente la personalidad que hace que JPelirrojo triunfe, ha sido la que ha provocado tal incompatibilidad con la marca y con lo que quiere transmitir, y es que al “comprar” una personalidad, lo compras todo.

La relación entre esta firma y el youtuber JPelirrojo, es un ejemplo de los riesgos que se corren en este tipo de tándems, y los fracasos que estos pueden conllevar. Si lo que quieres es llegar a tu target de la forma más directa y específica posible, el alcance y la eficacia del influencer está asegurada, pero sin dejar de establecer unos límites, ya que la situación se puede invertir con estos nuevos comunicadores; en vez de convertirse en vehículo y representantes de la marca, la marca puede acabar siendo otro accesorio más del influencer, y eso es algo con lo que al parecer, las firmas están dispuestas a jugar.