Televisión de entretenimiento, ¿la mejor estrategia electoral?

El Hormiguero

Ha comenzado el año de las elecciones municipales y generales y la mayoría de políticos ya están volcados en sus estrategias de campaña. Aparte de los necesarios eventos y actos, los líderes tratan de encontrar junto a sus asesores la fórmula extra que les permita destacar sobre su competencia y les ayude a ganarse al ciudadano. Sabedores de la capacidad de influencia del cuarto poder, los medios son tratados como una acción más de campaña.

Las apariciones de Pedro Sánchez en Sálvame, El Hormiguero o en Viajando con Chester han levantado polémica, pero lejos de reenfocar su estrategia, hace dos semanas el líder socialista fue entrevistado en Espejo Público. Por su parte, un día después, el político mejor valorado por los españoles, Albert Rivera de Ciudadanos, pasaba una divertida tarde en El Hormiguero de Pablo Motos. Esta táctica no parece descabellada si tenemos en cuenta que el propio Rivera y Pablo Iglesias, líder de Podemos, que se ha convertido en una de las principales fuerzas en menos de un año, se hicieron populares como tertulianos en debates televisivos.

La televisión, además de tener una penetración cercana al 90% es el medio más cercano, el que más impacto crea en la población y el que mejor pueden aprovechar los políticos para dejar ver su lado más humano.

Los principales partidos parecen haber tomado nota y ya se ve un cambio de estrategia en ellos, especialmente en el PSOE. Pedro Sánchez era un personaje por muchos desconocido al ser elegido secretario general del partido y qué mejor manera para para darse a conocer al gran público en poco tiempo que los programas televisivos. Al menos eso debió asesorarle el equipo de comunicación que él mismo formó ya como secretario general, con Verónica Fumanal al frente, una asesora política de 32 años licenciada en Ciencias Políticas y Marketing Político.

Nada tan efectivo, debieron pensar, como apariciones en la gran pantalla estilo Sálvame, programa de gran audiencia en la emisora más vista de España y que, curiosamente, más ven los votantes del PSOE (16%), según informa El Confidencial. Ahora bien, sería necesario medir en paralelo a la visibilidad, el nivel de influencia y credibilidad que generan estos impactos.

En lo referente a influencia, la televisión es el medio que mayor penetración tiene, pero si bien es el medio que más vemos, no es ni mucho menos del que más nos fiamos. Están por delante tanto Internet (7.68 puntos de credibilidad sobre 10), como la prensa escrita (6,52) y la radio (6,44) antes que la televisión (6,36). Esto, unido a que el candidato queda altamente expuesto en el medio audiovisual, probablemente sea la causa de las voces discordantes entre los socialistas por el cambio de estrategia del partido. Dicho de otro modo, la aparición excesiva del candidato en programas televisivos podría acabar afectando a la propia credibilidad del líder.

Con estos datos enfrentados entre alcance y credibilidad, las urnas determinarán si la televisión debe ocupar un lugar preferente en las campañas de los políticos.

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