Puede que acabe volviendo al 1.0…

El tacto se considera uno de los cinco sentidos básicos en el ser humano junto con la vista, el olfato, el oído y el gusto. El sentido del tacto se halla principalmente en la piel, órgano en el que se encuentran diferentes clases de receptores nerviosos cuya principal labor es transformar los distintos tipos de estímulos del exterior en información susceptible que interpreta el cerebro.  Es decir, este sentido pertenece al sistema sensorial.

Pero dejando atrás las definiciones más académicas y al adentrarnos en aspectos más relacionados con la psicología, cito a Ashley Montagu, autor del libro La mente de la piel, que asegura  que el ser humano puede vivir a pesar de ser ciego, sordo y carecer de los sentidos del gusto y el olfato, pero le es imposible sobrevivir sin las funciones que desempeña la piel. Todos conocemos personas que no ven, no oyen, no pueden saborear un agrio limón u oler a tierra mojada, y esa limitación no hace más que reforzar el resto de sus sentidos. Pero,  ¿acaso podríamos relacionarnos sin rozarnos, sin tocarnos, sin que se nos erizara la piel? Este antropólogo británico-americano y humanista del siglo XX argumenta que “el tacto afecta a todo el organismo, así como a la cultura en medio de la cual éste vive y a los individuos con los que se pone en contacto”.

Las redes sociales facilitan nuestra comunicación, nos acercan e incluso nos permiten recibir un feedback por parte de nuestro compañero, colega de trabajo, viejo amigo o familiar. Una retroalimentación en lo que a la comunicación verbal se refiere, porque pensémoslo un segundo: Estamos rodeados de Likes, Retweets, y comentarios a nuestras actualizaciones de perfil. De acuerdo, con eso me das a entender que has leído ese artículo tan interesante que he colgado sobre la evolución del periodismo, que te has enterado de que he pasado un fin de semana en un pueblo del norte o que tengo gripe. Sé que lo sabes, tú sabes lo que me ocurre y me preocupa, o mejor dicho crees que lo sabes, y en lugar de llamarme y proponerme una cerveza y un abrazo de ánimo o consuelo, unas risas frente al aire acondicionado, o visitar esa exposición que tenemos pendiente, te limitas a hacer click con el ratón.

La cultura en la que estamos sumergidos está haciéndonos creer que es innecesario el contacto real, el abrazo, la caricia;  esas formas de comunicación básicas y primarias que un ordenador no puede sustituir.

2 comentarios en “Puede que acabe volviendo al 1.0…

  • No estoy de acuerdo. Cierto es que la dependencia del ordenador es mayor que nunca, pero la comunicación a distancia siempre ha existido (cartas, teléfonos, señales de humo…), salvo que ahora es global.

    Sin embargo, en la actualidad, el ordenador puede convertirse en una gran herramienta para favorecer el contacto humano, ayudando a quienes no se atreven a tenerlo directamente. No hay más que ver ‘El Diario de Patricia’ para verificar la cantidad de contactos que ha propiciado Internet… algunos con mejor resultado que otros!

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