Piqué es otro periodista más en paro (adiós Periscope)

En torno a Piqué todo gira a rachas (huracanadas). Es el hombre que debe frenar a Cristiano Ronaldo, que debe bailar con Shakira y que debe lidiar con el sector más venenoso del madridismo; sólo consume emociones fuertes.

En su afán por mostrarnos cómo es (por si quedaba alguna duda), Piqué se arrancó hace varios meses, casi en el ecuador del curso futbolístico, a ofrecer sus impresiones en streaming. Lo hizo a través de la, desde entonces, archiconocida plataforma Periscope, que le debe tanto a Piqué como el Barça a Messi. Los Periscope de Piqué fueron un ejercicio por su parte de valentía, de atrevimiento y, sobre todo, de confianza. Se hablaba de la influencia de los medios de comunicación, de árbitros, de cuestiones judiciales y, ¡ojo!, hasta de fútbol.

Es ese primer asunto, el relacionado con la labor periodística, el que parece que llevó al espigado central azulgrana a utilizar la app de vídeos en streaming. Piqué sostiene que los medios cuentan sólo una parte del pastel mediático futbolístico y, en esa creencia de cierto sector culé de que Madrid y sus medios distorsionan la información, él prefirió el contacto directo con los aficionados que proporcionaba Periscope.

“Estaba viendo el programa de Bertín Osborne con Iker Casillas en Televisión Española. Me acuerdo que estaban hablando y quise participar. Dije, quiero enviarle algo o hacerle alguna pregunta, pero como no era en directo, no podía hacerlo. Entonces pensé si había alguna manera de que la gente interactúe conmigo después del partido, en directo, y me pudieran preguntar”. Esta fue la versión esgrimida por Piqué sobre cómo se decidió a utilizar Periscope.

Uno de los momentos más ilustres de su recorrido por el streaming tuvo al propio Casillas como protagonista, en una actuación que sustenta mi primer argumento sobre su periplo por Periscope. “Piqué de mayor quiere ser periodista”. No hay otra explicación posible. En el mencionado Periscope con Casillas (merece mucho la pena su visionado) al azulgrana se le vio comodísimo preguntando al capitán de la selección sobre temas tan variados como Josep Pedrerol o el 2 a 6 del Bernabéu. Mientras, Casillas parecía Clint Eastwood en una película de Jim Carrey.

El caso “entrevista Casillas” no es anecdótico; Piqué ha hecho lo propio con compañeros y personal del Barça, eso sí, hasta el día de la derrota en el Camp Nou frente al Madrid. Hemos perdido, en parte (y seguro que no por mucho tiempo), al pelotero que deambulaba sin filtro en el corsé que abraza al fútbol.

Al ser preguntado por qué había abandonado Periscope, el futbolista espetó un prometedor “ya veréis por qué”. Pero lo cierto es que desde entonces sólo nos podemos conformar con su cuenta de Twitter, que también tiene su enjundia, ¿eh?, si no que le cuenten a Arbeloa.

Pero, ¿cómo ha afectado esta etapa a su imagen?, ¿pueden depositar las marcas su confianza en Piqué? Posiblemente sí. Un tipo con semejante capacidad de absorción siempre despierta el interés de cualquier compañía, pero parece que lo que penaliza a Piqué no han sido precisamente sus Periscope, si no su posición para algunos excesivamente polarizada sobre el tema catalán. Algunos expertos ya consideran excesivamente arriesgado contratar los servicios de Gerard Piqué para cualquier campaña publicitaria. Su poca discreción política podría estar haciéndole perder miles de euros, aunque no parece que le importe demasiado, de momento.

Decía André Agassi en su biografía que su padre diferenciaba entre dos tipos de personas: las que son “termómetro” y las que son “termostato”. Las personas “termómetro” miden la temperatura del ambiente y suben o bajan según las condiciones: son más proclives a dejarse llevar e influenciar. En cambio, las personas “termostato” regulan la temperatura a su antojo: si dicen que haga calor, hará calor.

Saben qué tipo de persona es Piqué, ¿verdad? Piqué es periodista, aunque ahora está en paro, como buena parte de la profesión. Lo queremos de vuelta pronto, que el verano puede resultar muy aburrido. De momento, ya nos ha dejado una imagen entrañable con su “buen amigo” Sergio Ramos, y la Eurocopa sólo acaba de arrancar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *