Indie PR + digital | Los reiterados sonidos de la radio
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Los reiterados sonidos de la radio

Uno de los secretos del éxito de la radio es el de sentirla siempre cerca. El de tenerla muy a mano, reconociéndose el oyente en esas voces y en esas mismas sintonías que forman ya parte de tu vida cotidiana. Quizás por ello el medio radiofónico siempre se ha resistido a los cambios.

Cada inicio de temporada me hago la misma reflexión: ninguna gran cadena comercial se desvía de los formatos establecidos desde hace varias décadas.

Radio 2. jpgEs decir: un magacín informativo y de entretenimiento que abarca desde las seis de la mañana hasta el mediodía; otro programa con mayor contenido social que comienza en la sobremesa y continúa hasta las siete de la tarde; y el informativo resumen de la jornada que se alarga hasta casi entrada la madrugada y que le da luego el relevo al espacio deportivo donde todos luchan por conseguir la entrevista “exclusiva” con el personaje del día y donde no existe una línea clara que separe la información de la opinión.

El hecho de que las principales cadenas comerciales – SER, Cope y Onda Cero – ofrezcan productos similares dentro de unos mismos horarios, sin que nadie se atreva a mover ficha, se debe principalmente a dos circunstancias: respetar los hábitos de una audiencia bastante conservadora y no hacer experimentos que sólo a la larga podrían dar los resultados esperados.

“Yo le llevo escuchando a usted desde mi infancia”, “mi madre siempre le tenía puesto en casa” y expresiones por el estilo se las he escuchado decir muchas veces a los oyentes, mientras saludaban de forma efusiva a Luis del Olmo o a Carlos Herrera fuera del estudio. Y situaciones similares se producían en diferentes etapas de Onda Cero con Carlos Alsina, Julia Otero o José María García al finalizar los programas que se realizan cara al público.

ondacero

La radio, que pronto celebrará en España su 95 aniversario, tampoco se ha visto en la necesidad de reinventarse por culpa de la crisis económica. Ha aguantado la crisis mejor que nadie. Sigue siendo el medio de mayor credibilidad – por delante de la televisión, los periódicos o los medios online – y goza de una salud bastante envidiable para los tiempos que corren. De ahí que sus actuales gestores prefieran hacer retoques y no reformar el edificio, salvo que se produzca una baja importante o un fichaje inesperado.

“Lo que funciona mejor no tocarlo” y “los experimentos con gaseosa” son dos de los argumentos más repetidos dentro del panorama radiofónico español. Al menos en la radio comercial, que vive de la facturación publicitaria. Otra cosa es ya la radio pública, que no tiene esa dependencia económica y que podría aprovechar quizás mejor esa especie de privilegio, en lugar de repetir el modelo de las otras cadenas.

Sin embargo, pese a su tradicional inmovilismo, la radio nunca ha dado la espalda al futuro y ha sabido encontrar ahora en los nuevos soportes tecnológicos una interesante vía de negocio y de incremento de audiencia.

Radio 3Las emisiones se amplían a Internet, los contenidos a la carta y los podcasts facilitan el acceso a sus programas…

En resumen, el inmovilismo de algunos formatos y contenidos no es incompatible con la innovación y los avances que permiten hacer llegar sus mensajes a mucha más gente. Ni tampoco es incompatible la emisión online con el tradicional saludo de “te siento por la radio”.