¿Hasta dónde llega la mano del poder en la Red?

espionajeBarack Obama se está enfrentando a la mayor crisis desde que asumiera la presidencia de Estados Unidos en 2008. El antaño icono de la libertad, el cambio y la nueva forma de luchar contra el terrorismo parece haber estado aprovechando su buena imagen para ocultar una política real muy similar a la de su predecesor, George W. Bush.

Todo ha salido a la luz después de que un exempleado de la CIA hiciera públicos datos que vinculaban al Ejecutivo norteamericano con un programa sistematizado de escuchas masivas, si no ilegal, cuanto menos de dudosa moralidad. Eso sí, siempre con el pretexto de la seguridad nacional y el derecho a proteger la nación.

Al parecer, el Congreso de EEUU habría autorizado (con conocimiento explícito del propio Obama) dos programas de espionaje a gran escala, uno dirigido a hacerse con todos los registros de llamadas que se hacen dentro del país y otro con el objetivo de acceder a toda la información personal en Internet de ciudadanos extranjeros con residencia fuera de Estados Unidos.

En este último es donde más se ha visto vulnerada la privacidad de los ciudadanos, o al menos así lo han entendido desde numerosos colectivos y usuarios anónimos, tanto por el alcance de la operación como por el hecho de que el espionaje ha sido contra personas sobre las que no tienen (o no deberían tener) jurisdicción legal. No en vano, los de Obama podrían haber recolectado datos privados de sitios web como Facebook, Google o Microsoft, es decir, la información más reservada y confidencial alojada los portales más populares en la Red.

¿Está justificada esta intromisión en la vida privada de los ciudadanos con la excusa de la seguridad? ¿El ‘Estado de Miedo’ en que vivimos está configurando un mundo en el que todo vale con tal de protegerse? ¿Por qué han colaborado las grandes multinacionales tecnológicas con este programa de espionaje cuando algunas de ellas, como Google, han criticado fervientemente el papel intrusivo de algunos gobiernos –China- en sus sistemas?

Muchas preguntas en el aire y demasiadas incertidumbres acerca del mundo abierto y libre que una vez nos prometieron bajo el nombre de Internet.

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