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¿Es ético que un medio publique cómo fabricar una bomba casera como las de Boston?

¿Es ético que un medio publique cómo fabricar una bomba casera como las de Boston?

Esta misma mañana, la edición digital de uno de los principales diarios españoles y varios medios internacionales han publicado varias infografías, algunas en portada, en las que se explica cómo funciona una bomba casera como las que explotaron en la recta final de la maratón de Boston. No es la primera vez que un medio se hace eco de este tipo de informaciones. Sin alargarnos más, ¿es éticamente correcto? Si atendemos a los códigos de ética periodística, la respuesta es no.

La deontología en el mundo del periodismo gira en torno a dos ejes: la responsabilidad social y la veracidad informativa; es decir, toda información debe partir de dos premisas, que sea verdad y que se elabore siempre pensando en que detrás de cada noticia hay una sociedad que la lee.

Estos dos puntos para conseguir la ética en el ejercicio del tratamiento de la información por parte de los profesionales de los medios se encuentran reflejados de forma clara en el código ético periodístico de la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), concretamente, son los puntos uno y tres. Pero es justamente el último de los enunciados, el noveno, el que justifica nuestra posición. Dice así: “9.-La eliminación de la guerra y otras grandes plagas a las que la humanidad está confrontada. El compromiso ético por los valores universales del humanismo previene al periodista contra toda forma de apología o de incitación favorable a las guerras de agresión y la carrera armamentística, especialmente con armas nucleares, y a todas las otras formas de violencia, de odio o de discriminación, especialmente el racismo”.

De acuerdo con lo que dice la UNESCO, si un medio publica cómo fabricar una bomba, una pistola, o cualquier otro artefacto destinado a generar violencia, no está siendo ético, así que quienes lo están haciendo están fallando a la deontología periodística. Te dejamos el código entero de la UNESCO para que veas de qué manera un medio de comunicación puede cumplir con ella.

1.- El derecho del pueblo a una información verídica:
El pueblo y las personas tienen el derecho a recibir una imagen objetiva de la realidad por medio de una información precisa y completa, y de expresarse libremente a través de los diversos medios de difusión de la cultura y la comunicación.

2.- Adhesión del periodista a la realidad objetiva:
La tarea primordial del periodista es la de servir el derecho a una información verídica y auténtica por la adhesión honesta a la realidad objetiva, situando conscientemente los hechos en su contexto adecuado.

3.- La responsabilidad social del periodista:
En el periodismo, la información se comprende como un bien social, y no como un simple producto. Esto significa que el periodista comparte la responsabilidad de la información transmitida. El periodista es, por tanto, responsable no sólo frente a los que dominan los medios de comunicación, sino, en último énfasis, frente al gran público, tomando en cuenta la diversidad de los intereses sociales.

4.- La integridad profesional del periodista:
El papel social del periodista exige el que la profesión mantenga un alto nivel de integridad. Esto incluye el derecho del periodista a abstenerse de trabajar en contra de sus convicciones o de revelar sus fuentes de información, y también el derecho de participar en la toma de decisiones en los medios de comunicación en que esté empleado.

5.- Acceso y participación del público:
El carácter de la profesión exige, por otra parte, que el periodista favorezca el acceso del público a la información y la participación del público en los medios, lo cual incluye la obligación de la corrección o la rectificación y el derecho de respuesta.

6.- Respeto de la vida privada y de la dignidad del hombre:
El respeto del derecho de las personas a la vida privada y a la dignidad humana, en conformidad con las disposiciones del derecho internacional y nacional que conciernen a la protección de los derechos y a la reputación del otro, así como las leyes sobre la difamación, la calumnia, la injuria y la insinuación maliciosa, hacen parte integrante de las normas profesionales del periodista.

7.- Respeto del interés público:
Por lo mismo, las normas profesionales del periodista prescriben el respeto total de la comunidad nacional, de sus instituciones democráticas y de la moral pública.

8.- Respeto de los valores universales y la diversidad de las culturas:
El verdadero periodista defiende los valores universales del humanismo, en particular la paz, la democracia, los derechos del hombre, el progreso social y la liberación nacional, y respetando el carácter distintivo, el valor y la dignidad de cada cultura, así como el derecho de cada pueblo a escoger libremente y desarrollar sus sistemas políticos, social, económico o cultural. El periodista participa también activamente en las transformaciones sociales orientadas hacia una mejora democrática de la sociedad y contribuye, por el diálogo, a establecer un clima de confianza en las relaciones internacionales, de forma que favorezca en todo la paz y a justicia, la distensión, el desarme y el desarrollo nacional.

9.- La eliminación de la guerra y otras grandes plagas a las que la humanidad está confrontada:
El compromiso ético por los valores universales del humanismo previene al periodista contra toda forma de apología o de incitación favorable a las guerras de agresión y la carrera armamentística, especialmente con armas nucleares, y a todas las otras formas de violencia, de odio o de discriminación, especialmente el racismo.