Indie PR + digital | El significado de un vestido negro en los Globos de Oro
Nuestra compañera Inés Mitsou analiza ala iniciativa del vestido negro utilizada en los Globos de Oro para visualizar el rechazo de las actrices al acoso sexual que, según denuncian, viven en el mundo del espectáculo.
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El significado de un vestido negro

El significado de un vestido negro

“Durante demasiado tiempo no se ha creído a las mujeres si se atrevían a alzar la voz contra esos hombres, pero ese tiempo ha acabado. Ya basta.”

 

Esta frase no se dijo en una conferencia de ONU Mujeres ni en un juicio por delitos contra la libertad sexual. La pronunció la reina de la televisión Oprah Winfrey en su aceptación del premio Cecil B. DeMille en el curso de los Globos de Oro 2018.

Los asistentes a la 75ª gala de los Globos de Oro encargaron su alta costura en color negro para este evento, en señal de solidaridad con las víctimas de abusos sexuales que en 2017 rompieron su silencio. El negro, ya preferido por su intrínseco chic, cobró especial importancia este 8 de enero, al simbolizar la protesta contra la cultura de explotación y chantaje sexual que, según la evidencia, abundan en el mundo de Hollywood. La elección de vestir de negro se hizo sinónima de la condena contra el statu quo y a la tácita aceptación del mismo que mantiene los delitos en secreto para proteger la reputación de sus perpetradores.

¿Qué comunica?

Esta iniciativa posee gran eficacia, ya que no hace falta saber la intención tras el color de la noche para quedar impresionado. Un mar de negro conquistó la alfombra roja y aseguró una impactante vista desde el escenario, mientras que tal homogeneidad en una ceremonia donde de costumbre abundan los colores vivos no puede dejar de crear una sensación de unidad en la causa, de solidaridad y de convicción.

Como gesto comunicativo, es una idea excelente. El efecto visual, sobrio y ligeramente fúnebre (pues no sería lo mismo elegir ir todos de turquesa) otorga un carácter de seriedad y compromiso con la protesta. Las dramáticas imágenes ilustran, con poca necesidad de explicación, un concepto y una situación complejos. Como siempre, la presencia de famosos, desde pequeñas celebrities hasta la élite estelar de Hollywood, asegura intensiva cobertura mediática y difusión global.

¿Es suficiente?

Es un gesto dramático que llama la atención y sirve para abrir la conversación sobre el tema de los abusos sexuales. La gran visibilidad que inevitablemente acompaña al 75º aniversario de los Globos de Oro facilita difundir este discurso a través de países y públicos. Pero no deja de ser un gesto simbólico, por muy potente que sea; los gestos simbólicos no pueden bastar por sí solos. Por muy loables que sean, necesitan ser acompañados de actos concretos y seguimiento futuro para conseguir las metas y los cambios que este movimiento pretende. Sin ellos, esta iniciativa corre el riesgo de quedar para la posteridad como un gesto vacío en clave de marketing.

Críticas

La iniciativa recibió críticas que argumentaban que el gesto era poco sacrificado, incluso indistinguible de otros años ya que el negro es uno de los colores estándar para atuendo de gala. Instaurado como clásico del chic por Coco Chanel, y consolidado como imprescindible por el legendario little black dress, el negro ha sido a menudo elegido por las mujeres, haciendo que vestir de negro fuese una elección muy fácil en esta ocasión. Las críticas se intensifiacn en el caso de los hombres, cuyo socorrido esmoquin negro no marcó ninguna diferencia con ediciones anteriores de la gala.

Se criticó además que el discurso sobre el abuso sexual fuese muy reducido, con solo algunas de las asistentes (y ninguno de entre ellos) hiciese mención del mismo.

En gran medida, fue además percibido como un gesto de marketing en los casos de muchos de ellos, que no mantienen la condena a los abusos sexuales en su vida ni en su obra pero se hacen pasar por parte del movimiento gracias a un simple traje negro. Se argumenta que el feminismo “está de moda” y que abrazar esta causa para muchos es más un aspecto de branding que la expresión de una posición sociopolítica personal.

En definitiva, no se puede restar valor al simbolismo de este gesto tan mediático, ya que consigue su propósito: difundir la protesta contra la cultura de abuso sexual en Hollywood. Pero tampoco se puede inflar el significado hasta equipararlo al activismo. Se podría decir que es un buen principio y un paso loable para una industria tan profundamente sexista como lo es Hollywood, pero quedará como nada más que una moda efímera si no se acompaña por esfuerzos y cambios reales detrás de las cámaras.