Comunicarte con tus empleados, fundamental durante las crisis

comunicación interna

En un entorno laboral cada vez más amplio, disperso y en el que se producen constantes movimientos de plantilla, la comunicación interna surge como una estrategia importante para retener el talento en la compañía, motivar a los trabajadores y generar un mayor conocimiento de la empresa. Mientras que muchas compañías siguen sin contemplar este tipo de comunicación, la realidad es que es fundamental a la hora de crear una identidad corporativa en el empleado, establecer una relación fluida en la plantilla, mejorar la productividad de la misma y, lo más importante, provocar que el talento se quede en casa.

Si ya de por sí es importante, lo es mucho más en tiempos de crisis. Una crisis no es un problema de otra galaxia ni algo que solo le ocurre al Real Madrid y al Barcelona. Puede estar provocada por el más nimio problema: un accidente, una decisión directiva o incluso un error en las redes sociales. En estas situaciones el miedo al qué dirán hace que las empresas se centren su estrategia de comunicación externa pero, ¿qué pasa con la comunicación interna durante una crisis?

Por desgracia, la mayoría ignora este aspecto en los momentos difíciles. Por ejemplo, según informa la web especializada en información económica y empresarial “Alto Nivel”, en 2009 el 68% de los empleados no se enteraba cuando su empresa realizaba un despido colectivo y en la actualidad el 24% se entera por rumores, ambos datos preocupantes si queremos que nuestra empresa tenga una estructura interna sólida. Esto puede dar lugar a desconfianza entre los trabajadores o a desinformación en la propia compañía y puede ocurrir por varios errores de comunicación interna que debemos evitar durante una crisis:

– No comunicar: esta es la peor opción, ya que incluso el silencio es comunicación y éste puede dañar la versión oficial de la empresa, que es la más fiable. Esto además puede generar desconfianza entre tus empleados. No puede ser que de puertas afuera estén más enterados del problema que en la propia oficina.

– Actuar por impulsos: también es perjudicial, ya que a la hora de informar a los trabajadores sobre el hecho o las circunstancias que han generado la crisis, debemos tener bien pensado y planeado el mensaje de comunicación interna al respecto.

– Comunicar sin escuchar: establecer la comunicación de modo unidireccional puede volverse en tu contra, ya que muchas veces el punto de vista de los empleados nos ayuda muchas veces a ver las cosas desde una perspectiva distinta y les hace sentirse a ellos involucrados en la compañía.

En lugar de esto, hay una par de buenas prácticas que te ayudarán a comunicar internamente en tiempos de crisis de forma adecuada:

– Mantén informado a los empleados de forma periódica y bidireccional: de esta manera, se sentirán partícipes e integrados en su trabajo al saber exactamente los hechos que han causado la crisis, las decisiones que se van a tomar al respecto y por qué.

– Crea un mensaje claro y común: Una vez sale por la puerta, cada trabajador se puede convertir en embajador de la compañía para la que trabaja en los lugares más inesperados que puedas imaginar (en un bar con unos amigos, en su casa o en el gimnasio), por eso debes unificar la posición de la compañía en relación al tema en cuestión, incluso a tu plantilla.

De esta manera, y sin descuidar la comunicación externa, recibirás confianza y satisfacción por parte de tus trabajadores, ya que les mantendrás bien informados, evitarás pánicos innecesarios y conseguirás que se sientan importantes en la compañía, incluso en los momentos más difíciles.

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