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Comunicación: La otra colonización de EE.UU

Comunicación: La otra colonización de EE.UU

HALLOWEEN

Estados Unidos es una superpotencia a escala económica, política, militar… pero también lo es en muchos otros campos, como el de la comunicación.

Su potencial en este sentido es tan grande que han sido capaces, incluso, de hacernos celebrar fiestas típicamente norteamericanas al resto del mundo. Pensemos, por ejemplo, en Halloween. Hace un cuarto de siglo en España esta fiesta era conocida comúnmente como ‘El Día de todos los Santos’, pero pregúntenle a su sobrino qué sucede ese día y seguro les mirara extrañado. Háganlo sobre Halloween y verán cómo responde al instante. Esta tradición, originalmente irlandesa, fue trasladada a Estados Unidos por los

inmigrantes que llegaron al país del dólar huyendo de la gran hambruna de 1845. Siglo y medio después, el aforismo ‘Trick or treat’ (truco o trato) es conocido universalmente.

Pero, ¿cómo lo han conseguido?

Pensemos en los medios de comunicación y el uso que hacemos de ellos en nuestro país. En España hay quien escucha la radio para ponerse al día de camino al trabajo, y quien enciende el televisor al medio día para darse un baño de actualidad. Pero si en los anteriores casos es una gran mayoría la que utiliza los medios para informarse, la práctica totalidad los utiliza para entretenerse. Pensemos en el cine que emiten los canales de televisión. Hollywood es la puerta de entrada del Tío Sam en nuestros hogares. Y por ahí se cuelan y acaban siendo también parte de nuestras costumbres, las que hasta hace poco eran sólo suyas. Hay un sinfín de películas en las que Halloween es protagonista, tanto por el propio título de la película como por el contenido, bien sea como epicentro del largometraje o porque se cita o representa Halloween en algún pasaje del mismo. Así, a bote pronto, podemos citar: Pesadilla antes de Navidad, la propia saga Halloween, La maldición de Hollow Glen, El retorno de las brujas…

Pero hay más.

Todos pensamos que Santa Claus entra en nuestros hogares por la chimenea, pero estamos equivocados. Como Halloween, entró ya hace algún tiempo, pero lo hizo también a través de la caja tonta. Muchos de los que frisamos la cuarentena sólo teníamos Reyes Magos en Navidad, pero pregunten ahora a cualquier niño pequeño y a buen seguro le dirá que en su casa llega tanto Papá Noel como los tres Reyes Magos de Oriente. En este caso, también Hollywood ha jugado un papel importante. Papá Noel, una figura creada en Europa hace siglos de antigüedad pero importada y transformada en el siglo XIX por los norteamericanos, no se ha llevado nunca un Óscar pero sus apariciones en películas seguro que pueden copntarse por centenares: Sólo en casa, Love Actually, Los Gremlins, Operación Reno, Entre pillos anda el juego …

Llegados a este punto, hay que decir que en el ámbito de la comunicación, no sólo de Hollywood vive Estados Unidos. La política tiene mucho peso también en este sentido. Pensemos en la crisis del Ébola y en cómo se gestionó en sus inicios en España. Unas desafortunadas declaraciones del Consejero de Sanidad madrileño, Javier Rodríguez, en las que aseguraba que la enfermera infectada pudo haberse tocado la cara tras quitarse el traje de protección, abrieron la caja de Pandora y el Gobierno recibió un aluvión de críticas. En Estados Unidos pasó algo similar ante el contagio de una enfermera. El director del Centro de Control de Enfermedades (CDC), Tom Frieden, se refirió al contagio como un “incumplimiento del protocolo al quitarse el traje protector”, sugiriendo de forma solapada que la enfermera se habría contagiado por una negligencia.

Pero poco después, demostrando una gran capacidad de reacción, Frieden comparecía ante los medios pidiendo disculpas por sus desafortunadas declaraciones y ensalzó el trabajo de la enfermera: “Es una persona muy valiente que se puso en peligro por el bien de la sociedad y ahora está enferma (…) Lamento que diera la impresión de que se le culpara de un incumplimiento del protocolo”.

Y casi a renglón seguido, tras la estela de Frieden, comparecía el Consejero de Sanidad para pedir perdón a la enfermera, Teresa Romero, con un discurso similar al de Frieden: “Sé que son momentos duros para usted y su familia, y por eso comprendo que mis palabras hayan podido causar aún más malestar. Nada más lejos de mi intención que contribuir a ese dolor por el que están atravesando (…). Hablamos de una profesional acreditada con una experiencia de más de quince años y comprometida como nadie“.

Casualidad o no, el caso es que se ha seguido la misma forma de actuar que en EE.UU. Está por ver si Rajoy hará lo mismo que Obama, quien en un gesto posiblemente de cara a la galería abrazó a la enfermera estadounidense una vez superada la enfermedad, y lo hizo ante decenas de cámaras de fotos. Una instantánea que ha dado la vuelta al mundo.