Cómo innovar en tu comunicación

En los últimos años hemos vivido una etapa de cambio en el mundo de la comunicación. El cierre de medios y la aparición de nuevas agencias han dado paso a un entorno cada vez más competitivo en el que la creatividad marca la diferencia entre el triunfo y el fracaso. Por eso, es vital ser innovador en las propuestas que presentas a tus clientes para garantizar la máxima rentabilidad de su inversión. Hoy os ofrecemos estas siete claves para conseguirlo.

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1. Arriésgate: nunca en la historia se ha dado una innovación que no conllevara riesgo. No es posible hacer algo nuevo sin perder el miedo al fracaso o a la incomprensión. ¿Cuántos genios innovadores fueron criticados en su momento? Steve Jobs fue despedido de Apple, Van Gogh murió pobre y a Galileo quisieron quemarlo en la hoguera, pero todos ellos dieron lugar a avances vitales en sus respectivos campos. No veas el riesgo como un freno, sino como una oportunidad de dejar tu impronta.
2. Busca nuevas formas de comunicar en las nuevas plataformas: En los últimos años han surgido nuevas herramientas como las redes sociales que ofrecen posibilidades muy interesantes más allá de las que saltan a simple vista. Por ejemplo, en su momento fue innovador poder lanzar mensajes en 140 caracteres a través de Twitter y llegar a tu audiencia mediante hashtags y menciones, pero uno no pensaría, en principio, que se puede dar una rueda de prensa 100% digital en esta red de microblogging. Y sin embargo, basta con mandar la misma convocatoria de siempre, pero avisándoles de que podrán acceder a toda la información y hacer sus preguntas sin moverse de la redacción. Un formato en el que Indie PR fue una de las agencias pioneras y que ya se ha establecido como algo normal por su eficacia.
3. Aprende de los errores: estamos acostumbrados a guardar como oro en paño los casos de éxito, tanto para conseguir nuevo negocio como para repetir acciones de eficacia probada. Sin embargo, tendemos a cerrar los ojos cuando una acción no funciona y olvidarla en un cajón. Quizá sea para no sentirnos mal con nosotros mismos y nuestro trabajo, pero lo cierto es que podemos aprender muchísimo de esos “casos de fracaso” y aplicarlo a futuras iniciativas. Quizá un determinado tema no tenía la fuerza suficiente para una rueda de prensa, o no acertamos al seleccionar los periodistas a los que se lo ofrecimos, o no adaptamos nuestro lenguaje en redes sociales al público objetivo. Reflexionar tras un fracaso es importantísimo, pues “el fracaso es una gran oportunidad para empezar otra vez y con más inteligencia”, como decía Henry Ford.
4. Mantén una actitud positiva: el consultor no elige a sus clientes, sino que son estos últimos los que eligen a la agencia y el equipo que más les convencen. En ocasiones nos tocará enfrentarnos a la situación de gestionar un cliente o un tema que no nos gusta, quizá porque no encaja con nuestros intereses o porque representa una forma de actuar que no nos gusta. Por eso es importante interiorizar los valores del cliente y buscar una forma positiva de transmitir la información. ¿Qué pasa si la empresa va a llevar a cabo un ERE a pesar de tener beneficios? Lo primero que deberías hacer sería reunir toda la información sobre el tema. Quizá las perspectivas de la empresa en el largo plazo obligarían a reducir aún más la plantilla si no se ajustara en ese momento, o exista algún tipo de problema interno que haga necesarios esos despidos para garantizar la viabilidad en el futuro. Nunca dejes que los prejuicios te cieguen a la hora de diseñar tus estrategias. Infórmate y trata de ponerte en el lugar del cliente, que por norma general tampoco suele ser agradable en estos casos.
5. Fíjate en la competencia: no pasa nada por buscar referentes fuera de tu propio equipo. Es más, en muchas ocasiones, cuando veas que tus rivales llevan a cabo una acción original, será porque se han inspirado en trabajos previos de otros profesionales. En el siglo XXI, el conocimiento compartido es la base de la innovación, y no se trata de copiar a otros sino de analizar los puntos fuertes de sus estrategias y buscar la manera de aplicarlos a tus propios clientes. Por ejemplo, puedes enterarte de una acción impresionante que se ha diseñado para dar notoriedad a una marca de automóviles y darle una vuelta para aplicarla a un cliente del sector financiero. La clave está en saber identificar las bases de la estrategia, más que la ejecución final.
6. Nunca dejes de formarte: para romper nuestras propias barreras es imprescindible ampliar nuestros horizontes y aprender cada día algo nuevo. La formación continua nos permitirá ver las cosas desde nuevas perspectivas y ángulos que nunca antes habíamos probado, lo que nos facilitará la tarea de buscar nuevas ideas que sorprendan al cliente, a los periodistas y al público en general.
7. Motiva a tu equipo: la innovación suele ser el resultado de un trabajo conjunto de varias personas. Por eso, no podemos esperar que el líder sea el único componente innovador del equipo. Al contrario, su papel debería ser más el de canalizar el talento de todas las personas implicadas en la tarea para lograr los mejores resultados. Animar a todos a expresar sus ideas sin cortapisas, proponerles dinámicas de trabajo que rompan con la rutina y mantener siempre el buen rollo (algo que en Indie nunca falta) nos ayudará a tener un equipo motivado y fresco, del que surgirán propuestas capaces de romper con lo de siempre.
Por nuestra experiencia, sabemos que estas siete claves te ayudarán a sorprender y dejar atrás las antiguas formas de comunicar para garantizar el máximo impacto de tus acciones. Te animamos a ponerlas en práctica y, quién sabe, quizá la próxima campaña que revolucione la comunicación salga de tu cabeza.

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