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Big Data: acepto los términos y condiciones

Big Data: acepto los términos y condiciones

Una de las últimas tendencias en comunicación se llama Big Data. Se trata de un sistema que permite analizar volúmenes ingentes de información que no se pueden tratar con las clásicas herramientas de datos y herramientas convencionales. Esos datos, manejados en bloque, tienen un interés comercial y publicitario grandísimo.
Siempre ha existido información, pero una de las barreras para su utilización era la falta de herramientas que la interpretaran. Esa barrera se ha derribado.

Todos tenemos teléfonos móviles. Y esos teléfonos móviles están siempre geolocalizados. Ya hay proyectos de Big Data que permiten saber a qué hora hay más gente en un determinado barrio o zona. Algo que se utiliza para que los comercios de la zona estén preparados a determinadas franjas horarias para asumir con garantías los picos de clientes, para enviar publicidad a la carta, información geolocalizada, promociones, etcétera. Pero el Big Data no es, ni mucho menos, cosa de móviles. La información de aplicaciones, redes sociales, Internet… Cualquier elemento que contenga datos puede ser de gran interés si se trata en masa.

Dicho esto, se plantea una diatriba, ¿es legal? ¿Tiene una empresa derecho a tratar mis datos y hacer uso comercial de ellos? Es algo no demasiado conocido por la mayoría de las personas, pero en la mayoría de los casos solemos ser nosotros mismos quienes damos permiso para su uso. “En el caso de la tecnología la legislación suele ir por detrás, pero en España las leyes de protección tienen unos estándares de calidad muy altos. A no ser que haya consentimiento expreso del usuario, no se pueden utilizar los datos”, asegura Alejandro Touriño, Information Technology de Écija.

Touriño se refiere en concreto al clásico ‘acepto los términos y condiciones’ que en ocasiones aceptamos tan a la ligera en aplicaciones, al abrirnos una cuenta en Facebook o Gmail, al contratar el móvil, etcétera.

Nuestro consejo es que leas todo lo que firmas, porque después te puedes llevar sorpresas y no habrá vuelta atrás.