5 técnicas de creatividad más allá del brainstorming

Destacar en el mundo de la comunicación, más competitivo ahora que nunca, es cada vez más difícil. Llamar la atención del público a día de hoy requiere grandes dosis de originalidad, hasta el punto de que la creatividad se ha convertido en el valor diferencial que marca el éxito o el fracaso de una campaña. Pero, ¿cómo podemos sacar el máximo rendimiento a las capacidades creativas de nuestro equipo? Hoy os presentamos cinco técnicas para liberar todo el poder de la mente y alumbrar las ideas más innovadoras.

Recuerda que lo más importante para todas ellas es definir claramente el problema para que el buscamos solución. ¿Queremos “rejuvenecer” la imagen de marca del cliente? ¿O convertirlo en la referencia habitual para un determinado tipo de producto? Una vez que el objetivo esté claro, podemos pasar a aplicar cualquiera de estas técnicas.

1. Sleep-writing: nuestro inconsciente se manifiesta con mayor facilidad cuando estamos a punto de quedarnos dormidos o cuando nos acabamos de despertar, por lo que estos son los momentos ideales para que vengan a nuestra mente ideas libres de cualquier bloqueo psicológico. Para poner en práctica esta técnica, se recomienda organizar sesiones por la tarde para estudiar al detalle los diferentes elementos del problema. A la hora de dormir, debemos dejar en la mesita de noche un lápiz y una libreta, de manera que podamos apuntar cualquier idea, asociación o imagen que nos venga a la cabeza en esos momentos en los que nuestra mente está más libre de ataduras. Al día siguiente, el equipo debe poner en común estas notas para determinar si es posible trabajar a partir de alguno de esos materiales para resolver el problema.

Como anécdota, existe el rumor de que Dalí utilizaba esta técnica, algo perfectamente plausible dado que la liberación del subconsciente era la base de su trabajo creativo.

2. Random Word: El cerebro humano posee una gran capacidad para realizar conexiones entre conceptos diferentes que podemos utilizar a nuestro favor. Esta técnica se basa en la creación de relaciones forzadas entre dos ideas que, en principio, no tienen nada que ver. Consiste en escoger una palabra al azar (de un diccionario, libro o revista) y explorar las posibles conexiones que nuestro cerebro pueda establecer entre ella y el problema al que nos enfrentamos, sin importar lo diferentes que puedan parecer en un principio. Prueba con diferentes palabras y ve anotando todas las ideas que se te ocurran, puede que en alguna de ellas esté la solución que buscabas.

3. Brainswarming: todos conocemos el principal problemas del brainstorming: aquellos participantes más introvertidos no suelen compartir sus ideas por miedo a que sean rechazadas. Esta técnica, por el contrario, se basa en la interacción silenciosa, lo que permite aliviar la presión a la hora de aportar ideas. Para empezar, se debe seleccionar a los participantes cuidadosamente, de acuerdo a las habilidades que se requieren para superar el problema concreto al que nos enfrentamos. Posteriormente, los participantes colocarán post-its con sus aportaciones en una pizarra, siempre en silencio, y el equipo irá generando nuevas ideas a partir de los primeros post-its. Así, cada nueva idea estará basada en la anterior, enriqueciéndola y completándola. El resultado será un conjunto de ideas colaborativas entre las que podrás escoger la que mejor se adapte a la resolución del problema.

4. Fresh eyes: ¿cuántas veces nos hemos encontrado con que, a la hora de diseñar una nueva campaña de comunicación, repetimos las mismas ideas que ya habíamos planteado en proyectos anteriores? Nuestra mente está condicionada por factores como nuestra formación, origen, experiencia, etc. Esta técnica pretende solventar este escollo a través de la implicación de personas ajenas al problema en la resolución del mismo, cuanto más diversas, mejor. Se les presenta por escrito una descripción detallada del problema, y se les pide que escriban todas las ideas que les vengan a la cabeza. Una vez que terminen, se recopila la información, se comenta las ideas con los participantes para aclararlas y se transmiten al grupo de personas relacionado con el problema para que las evalúen y trabajen a partir de ellas.

5. Collective notebook: esta técnica requiere tiempo y perseverancia. A cada miembro del equipo se le entregará un cuaderno con toda la información necesaria sobre el problema en cuestión y, durante un mes, deberán anotar en ese mismo bloc una idea diaria para solucionarlo. Al cabo de 30 días, cada uno analizará sus propias ideas y seleccionará la que considere mejor para presentársela a un coordinador, que recogerá todas las ideas y preparará un informe para entregárselo a cada miembro del equipo. Finalmente, ese informe se discutirá en grupo para evaluar las propuestas y seleccionar la mejor.

Como decía Einstein, “si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo”. Para innovar en la comunicación te será muy útil innovar en tus propios métodos de trabajo. Cualquiera de estas técnicas puede servirte para dar con esa idea que estabas buscando para tu que tu próxima campaña sea un éxito. Experimenta con ellas y sorprende a tu cliente con los resultados.

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